Un pedazo de Francia en Medio Oriente

Entre todas las grandes capitales europeas, Francia ha destacado por ser la cuna de movimientos artísticos como el rococó o el art noveau, y aunque el país es reconocido por su gastronomía, moda y romance; también tiene una corriente artística admirada por el mundo. Por esa razón muchas naciones colaboran activamente, en este ámbito, con el país galo.

Los Emiratos Árabes Unidos –conocidos por su población de élite, atracciones exóticas y petróleo– en esta ocasión han decidido hacerse fama por tener el primer museo universal de Medio Oriente. Esto solo fue posible a través de diferentes tratados diplomáticos entre Francia y los Emiratos Árabes, y la intervención del Museo Louvre que prestará su nombre por 30 años a este mega proyecto.

El acceso al museo solo es posible mediante embarcaciones.

El Museo Louvre Abu Dhabi es un ambicioso proyecto que comenzó en mayo de 2009 y que, después de 9 años, abrirá sus puertas al público. Su construcción no fue tarea sencilla: el capital jamás fue un problema para los árabes, sino las diferentes situaciones socioeconómicas y políticas que surgían año tras año. Sin embargo, las asperezas diplomáticas se hicieron a un lado por amor al arte, y por treinta mil millones de euros.

Lejos de toda burocracia, este centro artístico asombra por su arquitectura, que dista mucho de la versión francesa. Para el Louvre Abu Dhabi se utilizó el concepto de la cúpula, un elemento tradicional para cultura musulmana. Su arquitecto, Jean Nouvel, quería crear un edificio lleno de contrastes que funcionan armónicamente entre sí; buscó que las luces y las sombras, el calor árido del paisaje y la frescura del interior del recinto coexistieran entre ellas.

El resultado fue un museo ciudad que cuenta con 55 edificios individuales que albergan tiendas y galerías.

Interior del museo.

Además de su arquitectura hay otro elemento por el que resalta: el museo cuenta con obras de importante valor histórico. 300 pinturas, consideradas tesoros nacionales de Francia, serán enviadas a los Emiratos para llenar las salas de exposición del Abu Dhabi. Entre las obras más destacadas se encuentra Napoleón cruzando los Alpes, un autorretrato de Vincent Van Gogh, ninfas en mármol traídas directamente de Versalles, así como diferentes obras de Leonardo Da Vinci.

Existen 5 originales de esta pieza, pues Jacques-Louis David creó 5 versiones con diferente colorimetría.

El museo busca promover la fusión de culturas, por lo que cuenta con piezas nacionales de gran valor, como una estatuilla de una princesa bactriana y piezas de orfebrería de oriente medio que tienen una antigüedad de más de tres mil años; esfinges, arte budista y otras piezas que bien podrían parecer sacadas del cuento «Las mil y una noches».  

Muchas piezas provienen de civilizaciones que fueron imperios antes de Cristo.

Louvre Abu Dhabi es mucho más que un museo, es la unión de dos culturas que buscan crear una universalidad en el nombre del arte, un acto diplomático que a los ojos de muchos refleja la grandeza de estas dos naciones tanto económica como culturalmente.

Los Emiratos Árabes, que también quieren crecer culturalmente, se acercan a las bellas artes en busca de humanizar a una nación que ve al arte como algo distante, y no como piezas que exaltan emociones y momentos únicos a través del óleo, mármol o cualquier otro material con el que se puedan crear hermosas obras maestras.

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