Tokio para «first-timers»

El famoso cruce de Shibuya

No hay duda que Tokio es una de las ciudades más interesantes del mundo: sus calles saturadas de colores y texturas ajenas a las nuestras, su gente, su exótica gastronomía y sus atractivos naturales (sí, a pesar de ser una megalópolis cuenta con rincones naturales increíbles) hacen que la capital nipona atraiga a todo aquel que gusta de aventurarse dentro de las grandes urbes, de vivir anécdotas poco ordinarias y de escapar de su zona de confort tan lejos como le sea posible.

La ciudad está llena de un romanticismo muy distinto al que encontramos en otras ciudades como París o Nueva York: aquí la modernidad, el futurismo y la tradición ancestral convergen en una atmósfera de agitación constante; un sentimiento similar al que experimentas en un parque de diversiones cuando te encuentras a la espera de embarcarte en una nueva aventura cargada de adrenalina.

Para empezar tienes que saber que Tokio no es una ciudad barata, sin embargo podrás encontrar hoteles que se adapten a tus necesidades perfectamente.

El interior del hotel Andon Ryokan

Busca alojamientos preferentemente cerca del metro o de la línea Yamanote (el tren elevado de la ciudad) de esta manera podrás moverte por toda la urbe de manera más sencilla.

Las zonas ideales para que te hospedes dentro de la ciudad son Shinjuku y Ginza aunque si lo que buscas es una vida nocturna agitada puedes considerar también Shibuya.

Si deseas obtener una experiencia tradicional japonesa puedes elegir hospedarte en un ryokan; estos son alojamientos tradicionales con suelo de tatami (algo así como una alfombra de paja) futones e incluso un juego de té dentro de la habitación. Su reservación puede ser un tanto más complicada, pues generalmente no cuentan con reservaciones en línea y en ocasiones, el personal de recepción no hablan otro idioma que no sea el nativo.

Una vez tengas el hospedaje arreglado sólo te restará hacer una lista de los lugares a visitar para que de esta manera tu ansiedad por conocer todos los rincones de este fabuloso destino desaparezca completamente.

Las mañanas suelen ser largas y ajetreadas mientras que las noches parecen terminarse en un abrir de ojos, por lo que bien vale la pena despertarse temprano y explorar la ciudad durante el día.

Recorre los barrios más populares y captura tantas fotografías como te sea posible. En Shinjuku encontrarás una explosión de color y multiculturalidad entre cada una de sus calles. Además sus anuncios luminosos te harán mirar a diestra y siniestra maravillándote por su peculiar composición. Visita el Jardín Nacional Shinjuku Gyoen que cuenta con vistas inigualables y una serenidad poco común dentro de la ciudad o adéntrate al Golden Gai: un barrio de la postguerra con edificios eclécticos y pequeños, buena comida a precio accesible y una atmósfera que te hará sentir dentro una película.

Visita el barrio Golden Gai

Shibuya, por otro lado,  se alza como el barrio más trendy de Tokio. En este podrás caminar por sus calles iluminadas, entrar a cada una de sus tiendas y descubrir que el bullicio de esta ciudad no se detiene al ocultarse al sol, por el contrario, la mejor hora para visitarlo es al caer de la noche.

Es en este lugar donde podrás encontrar el ya famoso cruce de Shibuya, donde la iluminación y la sincronización de la marea de personas que lo cruzan(No por nada resulta el más transitado del mundo)  se convierte en una postal increíble para los turistas que tienen la fortuna de vivirlo. También encontrarás la estatua de Hachiko, un perro que, como probablemente ya conoces, espero a su dueño en la misma estación de tren durante 10 años.

El ecléctico barrio de Harajuki

No hay visita completa si no puedes pasear por Harajuku; el corazón joven de Tokio. Mundialmente conocido por las famosas Harajuku Girls, tiene un sinfín de sitios por ofrecer y es sin duda el mejor lugar para ir de compras, pues sus tiendas ofrecen lo mejor en tendencias con creaciones —hechas por artistas nacionales e internacionales— que no encontrarás en ningún otro lugar.

Los fines de semana —en especial los domingos— Harajuku se viste con infinidad de colores mostrando un espectáculo callejero imprescindible esto por la cantidad de fans de cosplay que se dan cita luciendo sus mejores outfits.

Si lo que buscas es pasear entre las mejores boutiques no podrás dejar de caminar por Omotesando, algo así como los Campos Elíseos nipones, en donde el lujo occidental se da cita entre vidrieras y calles amplias.

Si de arte se trata no podrás perderte visitar el 21 21 Design Sight, un museo construido en colaboración con el diseñador Issey Miyake sin olvidar también el reconocido museo de Yayoi Kusama, donde sus icónicos aportes al arte se encuentran expuestos.

El Palacio Imperial

No olvides visitar también el MOMAT, (El Museo Nacional de Arte Moderno de Tokio) en donde podrás encontrar más de 200 piezas de arte que relatan la historia y transformación de este enigmática cultura. A un costado podrás apreciar el suntuoso Palacio Imperial donde podrás tomar las mejores fotografías y tomar un pequeño descanso. Además si prefieres lugares colmados de vegetación, sin duda este lugar es el indicado por la diversidad de naturaleza que le rodea, entre la que destacan los bambúes y los árboles de cerezo.

Recuerda planear con bastante anticipación tu viaje, enlistar los lugares que no quieres perderte y investigar todo lo que puedas sobre usos, costumbre y hotspots dentro de esta ciudad. No olvides que el idioma puede ser una barrera importante por lo que un hotel con un hablante en inglés te facilitará mucho las cosas, así como una aplicación para traducir todo lo que puedas.

Ahora solo restará prepararte para la mejor aventura de tu año ¡buen viaje!

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