Sal y pimienta del vestir: Mix de colores

Al salir de viaje, me doy cuenta que mi maleta es un mix de colores, estampados y texturas. Oaxaca me espera y mis looks sazonan aquel beliz, entre ítems kitsch y folclóricos, listos para vestirme durante los 10 días de viaje. Me pregunto si es el espacio que me invita a recrearme, la compañía, el deseo o el simple evento de salir de la ciudad y dejar el tedio y la rutina para aventurarme a un nuevo destino.

El ejercicio de armar el equipaje, repasando mi armario y hacer la selección, me llevó a reflexionar sobre mi estilo y quién soy. ¿Será que mi esencia cambia dependiendo del lugar en el que estoy? ¿Los colores se relacionan con mi estado de ánimo? O, ¿qué fue lo que añadió ese toque divertido a mis looks? Mi paleta de colores se abrió y las texturas se apoderaron de mí.

c39a7e6e4ca41a07d777fad42488fc8a

Conforme pasaron los días yo me transformé en una piñata: los bordados oaxaqueños me encantan, los sabores, los colores y tradiciones de aquel lugar sin duda se plasman en cada pieza que elijo para vestir.

Soy de la idea de que manifestamos nuestras emociones en cada prenda, cuando elegimos ese outfit del día se reflejan muchas cosas, como el estado de ánimo. Con ellas juego personalmente para darle la sal y la pimienta al engalanamiento diario.

Contenido Relacionado

Un viva por ser “grande”
¿Seré ya una adulta?

Existen situaciones que nos invitan a recrearnos, nos empujan a ser lo que en el fondo añoramos, y que por miedo a ser juzgados, no manifestamos por no ser etiquetados como excéntricos, o quizá hasta parecer locos… no nos atrevemos a ser creativos. Por eso los viajes son tan únicos y especiales, porque el espíritu y mi creatividad se despiertan para ser parte de esa bella fiesta cultural. Hay espacios que me empujan y esto no sucede quedándome en la zona de confort.

1299456531_8b7be073bf

Hoy en día, a donde viaje, es una realidad que encuentro tiendas con aparados homogeneizados, repetidos, aburridos y sin ninguna personalidad. La fast fashion se adueña de nuestros closets y es un monstruo tan devorador que se lleva nuestra creatividad e identidad. Pero por otro lado, el comercio local y el auge del diseño independiente y la artesanía están presentes en todos los rincones; dichas piezas brillan y me hipnotizan, me dicen: “cómprame, llévame a tu cajón” y hacen que disfrute de ese ejercicio diario, de vestir.

  • Comparte en:

Comments are closed.