Moda y Arte en Cirque Du Soleil

La canadiense Dominique Lemieux sabe de sobra que vestir implica fantasía y transformación y que la creación de prendas no es ninguna ocurrencia frívola sino un ejercicio de las artes y las ciencias humanas. Ella, quien ha hecho mutar a cientos de artistas en personajes como vestuarista del Cirque du Soleil tiene toda la autoridad para decirlo.

Lemieux formó parte de la delegación de artistas quebequenses que presentaron trabajos de diferentes disciplinas dentro del programa del Festival de Mayo en Guadalajara; en una exposición titulada ‘Imaginando Personajes’ Dominique exhibió bocetos, fotografías y videograbaciones del proceso de creación de los vestuarios que ha entregado desde finales de la década de 1980 a los espectáculos Nouvelle Expérience, Saltimbanco, Mystère, Alegria, Quidam, O, La Nouba y Corteo del Cirque du Soleil. La vestuarista, quien tiene formación en bellas artes y escenografía, conversó con nosotros sobre los intercambios que percibe entre la moda y las disciplinas artísticas formales.

¿Te consideras una artista plástica o una diseñadora de moda?

Soy las dos cosas al mismo tiempo porque cuando diseño, tengo que pasar por la creación del personaje y al crear el vestuario debo amplificar a este personaje.

Casi siempre, a los artistas que pasan por México se les pregunta si su obra ha recibido influencia de la cultura y el folclor de este país. ¿Ha sucedido en tu caso?

A lo largo de mi vida he visto muchísimos personajes, entre ellos, los que forman parte de las pinturas de Frida Kahlo. Por otra parte, como mi trabajo implica viajar por el mundo, he recogido elementos de muchas culturas diferentes, la mexicana entre ellas. Cuando hicimos Corteo, la cultura mexicana y la italiana, se hicieron presentes. Las representaciones que estas culturas han hecho de Jesús, María y los ángeles influenciaron la creación de los personajes de un espectáculo en el que, precisamente, abundan los ángeles.

¿Qué influencia tiene mayor peso en tu trabajo, la de los diseñadores de moda o la de los dibujantes y pintores?

Depende de lo que estoy buscando. Desde 2000 estoy muy interesada en la moda, pues me parece que los diseñadores son personas extraordinarias; pero en general, diversas artes como la pintura y la escultura son importantes para mi trabajo y en cada viaje intento entrar a los museos y contagiarme de la cultura de cada país. Cada cultura tiene una pasión distinta.

Y una forma distinta de entender el cuerpo.

Sí. La comprensión del cuerpo es distinta, pero también es que los cuerpos son variados. Yo que trabajo con gente de todo el mundo veo las diferencias entre las personas de distintas nacionalidades. ¡La morfología
es increíble!

Desde el año pasado he entrado en un estudio antropológico del cuerpo porque llegan a mí artistas altos, bajos, delgados o anchos y, en definitiva, la forma del vestuario debe ser acorde a quien lo usará.

¿Qué diseñador de moda contemporáneo te parece interesante?

Adoro a Alexander McQueen porque es muy teatral. Me gusta mucho Jean Paul Gaultier. Hay muchos más, pero no soy buena para recordar nombres.

De los lugares que has visitado en tus viajes con el Cirque du Soleil, ¿cuál recomendarias a alguien interesado en la moda y en las tendencias?

Yo diría que Japón. He estado varias veces allá y la moda es muy diferente, muy elegante. Las telas resultan fascinantes; la investigación que han hecho los japoneses al respecto ha generado una variedad increíble, aunque utilizan mucho los plisados y las mallas. Además, reciclan los viejos kimonos y hacen cosas muy interesantes con ellos.

Si en la vida cotidiana la función del vestido es hacer lucir bien, ¿cuál es su finalidad en el circo?

Es para mostrar eso que no mostramos en la vida diaria. Sirve al artista para salir de la realidad y hacer cosas extraordinarias. El personaje, la música y el movimiento deben ser uno mismo, y en este universo, el del circo, el objetivo del vestuario es hacer soñar.

De los diseños que has hecho para el Cirque du Soleil, ¿cuál ha sido el que más retos te ha planteado?

Los vestuarios hechos para el agua han sido los más difíciles, porque tenemos que buscar materiales que resistan al cloro. El espectáculo O, que tanto éxito ha tenido, fue un dolor de cabeza porque los artistas sufrían problemas en la piel. Teníamos que cambiar la composición del agua para que los trajes no se maltrataran y al final tuvimos que renovarlos todos. Además, los artistas corren muchos riesgos en el agua y por ello los trajes no podían ser muy largos ni pesados.

[widgetkit id=2941]

Fotografía: Alberto Ramírez

 

  • Comparte en:

Comments are closed.