LIMPIA TU CLÓSET, LIMPIA TU MENTE

Si todavía piensas que llevas una vida muy “CLEAN”, (me refiero a que eres de esas que come sano, tiene sus rituales de Detox diario, como el “Oil pulling” en ayunas, tu jugo verde todas las mañanas, etc.)… ¡espero que no te hayas olvidado de revisar tus CAJONES!

Así es, hoy comingo dediqué unas tres horas en limpiar mis “MOUNSTRUOS” (mi desordenados cajones y clóset), descubrí papelería vieja, artículos inútiles, calcetines sin su par y percudidos (de esos que dan pena), recuerdos del ex… cosas del pasado que sabes que ya nunca más vas a utilizar y que realmente no hay razón para conservarlas.

 

armario1

 

¡Claro! También me topé con recuerdos que me hicieron reír, tarjetas de amigas, fotos de la familia, y cosas que obviamente… ¡no tiré! Y como no tenía mucho orden en mi cabeza, ni sabía bien por dónde empezar, intenté irme por pasos. No me creo la más organizada pero al menos funcionó.

  • Fui sacando los “MOUNSTRUOS” de cada cajón (uno por uno). De las cosas que aparecían me preguntaba ¿me sirve todavía de algo o la neta jamás lo volveré a usar?
  • Si me intentaba convencer de guardarlo, me lo preguntaba de nuevo, y si pensaba que era algo útil, le buscaba un espacio al que correspondiera mejor. Por ejemplo pomadas, que es raro que use, las mandé a los cajones del botiquín. Cartas de amigos las acomodé en un “tipo archivero”, etc. ¡Lo demás se fue directo a la basura!

 

f71f96033abc50f0e581749e14f7a921

 

  • Traté de organizar cajones por artículos: un cajón sólo para libros, otro para carpetas de documentos. Mi ropa para dormir, calcetines y sudaderas invernales estaban todas con TODO, así que de una vez separé en un SOLO cajón las pijamas, en otro calcetines (separé los que no tenían par, los feos y percudidos para regalarlos o donarlos como reciclaje).
  • Por último me di cuenta de que a veces dejo un revoltijo con mi ropa, por andar a las prisas. Soy floja para eso de doblarla y acomodarla, peeero al menos esto si lo hago cada que veo los remolinos en mi closet. Doblé como se me da a entender toda mi ropa y la acomodé por tipo (más o menos ya la tenía así) y me encontré con un par de cosas que jamás uso, listas para donarse.

Le invertí unas tres horas a todo este ritual, prendí mi incienso delicioso “NagChampa”, puse varios playlists de “mantras” y canciones inspiracionales para que ayudaran con mi limpia. No quedó mi cuarto listo al cien por ciento, pero me encanta la sensación de armonía en mi cabeza al deshacerme de cosas del pasado, de cosas que ya no uso ni me sirven y desintoxicar así mis cajones.

 

Contenido Relacionado

Decreta tu 2017
Mujer… ¡ámate!

 

Me di cuenta de que hay que ser congruentes con lo que predicamos y cómo vivimos, un detox puede ser también de malos pensamientos y de acumular cosas inservibles del pasado.

  • Comparte en:

Comments are closed.