La artista francesa que se enamoró de los colores de México

El arte contemporáneo debe dejar de ser inaccesible para el público; así lo piensa Katherine Dessors, directora de Carré D’Artistes, la reconocida galería de arte que recientemente abrió sus primeras sucursales en América Latina –una en Ciudad de México y la segunda en San Miguel de Allende–, con ellas busca lograr el acercamiento de las personas a las obras y autores que se exponen: «Dentro de las galerías puedes tocar las obras, conocerlas, […] además de conocer a creadores de varias partes del mundo. El objetivo es que más público puede acceder al arte contemporáneo. El arte no debe ser sólo para algunos sino para todos».

Entre los artistas expuestos en Carré D’Artistes se encuentra Véronique Fièvre, artista francesa que ha resaltado en el mundo del arte por su influencia impresionista, la cual podemos ver en sus texturas y formas; sin embargo destacan, por supuesto, sus obras abstractas, constituidas por imágenes y sensaciones.

El carácter de sus pinturas se basa en la sencillez y la reserva; su proceso es impulsivo y espontáneo. Primero aplica los acrílicos que utilizará sobre su soporte con ayuda de un cuchillo, después lo coloca sobre el lienzo y comienza a raspar, a trabajarlo, poniendo especial atención a las texturas y colores, y así creando composiciones abstractas que invitan a descubrir sus misterios ocultos.

Para Véronique la pintura es un diálogo entre el color y lo material: pasar sobre el lienzo una y otra vez, borrar, arañar, dejarse invadir, encontrar nuevas emociones. La paciencia, la observación y la contemplación son las materias primas con las que construye; descompone, recompone, absorbe colores, formas… Para ella la inspiración nace de observar la ciudad, la noche, la calle, aquel puente; elementos reales, cotidianos, banales y triviales.

Véronique pinta para crear, pero también para expresar lo que siente; contar historias; transmitir los momentos de su vida que dan sabor; que la hacen vibrar y ser feliz. La nueva historia por contar lleva por nombre México, país del que quedó profundamente enamorada después de un viaje de dos semanas donde presentó open studio, su exposición más reciente. Durante este tiempo Véronique se empapó de la ciudad e inevitablemente se lleno de inspiración; tomó fotografías de la ciudad y encontró colores que jamás podría encontrar en Francia; por ejemplo: el rosa mexicano.

En los próximos meses podremos ver parte del trabajo de Véronique en la exposición que Carré D’Artistes está preparando; se trata de las impresiones sobre la catedral metropolitana de catorce artistas. El 25 % de lo recaudado será donado a los trabajos de reconstrucción de la ciudad tras los sismos ocurridos en septiembre. Si deseas adquirir alguna obra de la artista puedes hacerlo en la página: https://www.carredartistes.com/es/

  • Comparte en:

Comments are closed.