Isla Holbox

 

Un secreto que no puede guardarse más. La arena blanca y la seductora agua turquesa de Isla Holbox gritan por ser consideradas el nuevo paraíso del Caribe Mexicano.

El paraíso en la tierra. El añorado escape del mundo real en la forma de una isla diminuta. Isla Holbox –se pronuncia OL BOSH– es el secreto mejor guardado del sureste de México. Desde hace años, los habitantes de la región han preferido a Holbox sobre los grandes desarrollos turísticos de la zona; hoy, amantes de la buena vida y viajeros exigentes de todas las esquinas del mundo comparten esa preferencia y han convertido a Holbox en un MUST entre los mejores destinos de playa en México.

Ubicada en el extremo norte de la Península de Yucatán, la isla –cuyo nombre significa “hoyo negro” en maya, por la oscura laguna ubicada en su parte austral– mide apenas 43 kilómetros de largo por tres de ancho. De esa área, 34 kilómetros son playas de agua cristalina, arena blanca y oleaje moderado, con todas las tonalidades de azul del Caribe mexicano.

Holbox forma parte de la reserva ecológica de Yum Balam, y es hogar para varias especies de aves migratorias, entre ellas, el flamenco rosa, que llega en grupos de alrededor de 40 mil especímenes durante la temporada de abril a octubre.

La comunidad de Holbox, fundada en 1873 por pescadores y agricultores, ha logrado mantener un equilibrio entre comodidades para los turistas y un ambiente rústico. Los pescadores siguen ahí. Las calles son de arena y no hay automóviles –a excepción de carritos de golf que hacen las veces de taxis. Los visitantes se mezclan con los menos de 2 mil habitantes en la diminuta plaza de la isla y pueden disfrutar de la vida simple, sin tener que renunciar a la comodidad de hoteles de lujo ni a una variada cocina de impecable confección.

El clima en Holbox es templado la mayor parte del año. La temporada alta para el turismo es de enero a abril y los meses de verano. En mayo y junio es temporada de lluvias y los mosquitos pueden ser un inconveniente para los visitantes.

Presas de la magia del sitio, en Isla Holbox los días desaparecen entre el culto al sol, la recolección de cientos de conchas y caracoles que adornan sus playas y dejarse acariciar por el Caribe. Para los aventureros, este tesoro tiene reservados algunos secretos. Además del RELAX intenso, Holbox ofrece una gran variedad de actividades: SNORKELEAR en Cabo Catoche; asistir al desove de las tortugas blancas; viajar a la Isla de los Pájaros, donde es posible observar a más de 50 especies de aves; visitar las ruinas mayas cercanas; pescar con mosca en la laguna Yalahau que separa a Holbox de tierra firme; conocer el pueblo cercano de Solferino y, la joya de la corona, nadar con el tiburón ballena.

Rey indiscutible de Holbox, el tiburón ballena es el pez más grande que se conoce en el mundo. Puede alcanzar hasta 15 metros de longitud y es tan inofensivo como imponente. En la temporada de mayo a octubre se pueden contratar paquetes de inmersiones con los tiburones ballena. La experiencia es única y vale la pena. Con suerte, además de los amables gigantes marinos, puedes ver mantarrayas, delfines y tortugas.

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