Estudio Ghibli, 30 años de magia

Historias que deleitan nuestra imaginación, mundos fantásticos habitados por personajes entrañables, emociones siempre a flor de piel y animaciones perfectas, son las características que definen el trabajo de Estudio Ghibli, autores de filmes clásicos como “El viaje de Chihiro”, “La tumba de las luciérnagas”, “Mi vecino Totoro” y “Porco Rosso”.

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Estudio Ghibli celebra 30 años de vida creando historias que nos estremecen y maravillan. Tres décadas creando historias tan hermosas como profundas que han redefinido las reglas de la animación, no es descabellado afirmar que sin Estudio Ghibli hubiera sido casi imposible concebir Pixar.


Ghibli es el resultado del trabajo conjunto de dos grandes artistas: Hayao Miyazaki (1941) e Isao Takahata (1935), que anhelaban crear un estilo de animación con mayor profundidad y que trascendiera edades, ya que anteriormente se creía que la animación era exclusivamente para niños.

Su primer película fue “El castillo en el cielo” (1986) basada en “Los viajes de Gulliver” de Jonathan Swift. Esta animación dejó claro que Ghibli trascendería los formatos y estilos para crear algo único. Con su primer obra nacía un estilo mágico, lleno de aventuras, nostalgia, amistad y fantasía que se extendería por 22 películas e infinidad de reconocimientos internacionales.

Una peculiaridad de las animaciones de Ghibli es su capacidad para mezclar tradiciones, folklor e historia oral típica japonesa con temas universales, esta es una de las razones por las que sus películas exhiben un exotismo único que lejos de excluirnos nos integra, nos hace sentir irresistiblemente cercanos a su mundo.


Los años 80 fue una etapa clave para Estudio Ghibli ya que en 1988 se estrenó “La tumba de las luciérnagas”, un emotivo drama antibelicista considerado de forma unánime una obra maestra. Ese mismo año se presenta “Mi vecino Totoro”, su filme más emblemático y que convirtió a su protagonista Totoro en un icono en todo el mundo.

En los 90 se consolidó la fama y prestigio de Ghibli con películas como “Porco Rosso” (1992) y “La princesa Mononoke” (1997). Cada nueva película era un fenómeno cultural y los festivales de cine, que antes eran renuentes a presentar animaciones, le abrieron la puerta a filmes como “Mis vecinos los Yamada” (1999) y “Recuerdos del ayer” (1991).


En el 2002 “El viaje de Chihiro” ganó el Oscar a la Mejor Película de Animación, o que significó la consagración de Miyazaki y Takahata como artistas destacados de la industria, este es su film más exitoso comercialmente con ingresos superiores a 250 millones de euros en todo el mundo; en Japón las películas de Estudio Ghibli gozan de más popularidad que la animación de Hollywood.

Los 30 años de historia de Ghibli son un pretexto perfecto para disfrutar su filmografía completa. Niños y adultos pueden maravillarse con un universo de fantasía que roba nuestro corazón en cada cuadro: la nostalgia de sus historias, las aventuras fantásticas y los personajes que ríen, lloran, aman, recuerdan y viven son un reflejo de nuestras propias emociones a flor de piel.

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