ENTRE LA NUBE Y EL MUNDO REAL

Entre redes sociales, aplicaciones, buscadores y «la nube» nuestro día a día se desarrolla de la mano de la tecnología y cada vez está mas lejos el día en que podamos volver a vivir sin depender de ella.

Pero las tendencias son cíclicas y, casi intuitivamente, nuestro cuerpo nos va pidiendo un descanso tecnológico para, poco a poco, volver a gravitar hacia el mundo real, uno humano y más balanceado donde somos nosotros quienes nos servimos de la tecnología y no es la tecnología la que se sirve de nosotros.

Esta necesidad de reconectar con la realidad y de buscar un balance entre el mundo digital con el tangible la podemos ver con claridad en las nuevas tendencias de viaje. Hoy los viajeros buscan llegar a los lugares más recónditos del planeta para desconectarse de las redes y vivir experiencias reales en entornos nuevos y exóticos; también deciden hacer travesías con propósito, que enriquezcan sus vidas interiores, como el Camino de Santiago o viajes de voluntariado para apoyar a alguna comunidad menos favorecida.

Por supuesto, aún sin viajar podemos ver que la gente busca reconectar consigo misma, con su entorno, con su familia y con la sociedad. Y es justo en esa evidente búsqueda de balance que nos damos cuenta de que existe un hueco entre la nube y el mundo real que nos brinda la oportunidad de acercarnos a aspectos del mundo a los que de otra manera no tendríamos acceso. Dejando de enfrascarnos en el lado frívolo de lo digital —y dándole el justo papel de herramienta que es— podemos ver más y mejor, y podemos materializar intenciones que tengamos en nuestra mente y corazón para nuestra comunidad, enrolándonos en diversas causas sociales (acaso la mejor cosa que podemos hacer desde nuestro celular).

Existen diversas plataformas a disposición de buenas causas. En República Dominicana, «Jompéame» usa la tecnología para ayudar a personas en pobreza extrema. Se suben a la red distintas causas que apoyar y la gente dona con su tarjeta de crédito para cubrir necesidades de salud, alimentación, educación y de hogar. El objetivo es ayudar cien causas por mes. ¡Cuánto provecho se le podría sacar a una iniciativa como esta en México! «Blooders» es una aplicación móvil creada por los hermanos César y Gabriel Esquivel originarios de Monterrey, que facilita el proceso de donación de sangre. Con una página de internet, una app, perfiles en redes sociales y un blog, esta plataforma conecta a todos los actores involucrados. Con «Charity Miles» puedes ayudar a quienes más lo necesitan mientras haces deporte. Esta app gratuita ayuda a ganar dinero para caridad mientras caminas, sales a correr o dar un paseo en bici. «Play to cure» es un juego en el que deberás derrotar al cáncer. Mientras juegas apoyas a la investigación para encontrar la cura de esta enfermedad en el Cancer Research de Reino Unido…

Como podemos ver, el mundo tecnológico nos puede conectar o desconectar, aportar o quitar. Está en nosotros sacarle el provecho más positivo y encontrar el balance para que no nos arrolle por completo. Logremos, a través de la tecnología, conectarnos con lugares y personas que nos necesitan. Bajemos de la nube para encontrarnos de nuevo con nuestro entorno, con nuestra familia, amigos y con nosotros mismos, con nuestra espiritualidad. Apreciemos la belleza del mundo tangible. No perdamos la capacidad de sentir a través del tacto, el olfato, el gusto, la vista y el oído. Estemos cerca, no solo en las redes, sino en la realidad.

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