El toque final

Armar el outfit ideal requiere de la consideración de muchos factores para conseguir una armonía perfecta. En primer lugar, es necesario realizar la búsqueda de las líneas y cortes que ayuden a estilizar tu silueta, los colores que mejor vayan con tu tono de piel, ojos y cabello, entre otros aspectos.

Pero al momento de lograr un máximo provecho de tus cualidades, es esencial conseguir ese aire distintivo que otorgan los detalles ornamentales. Y ahora que se acercan las festividades navideñas, es cuando se le dedica un mayor esfuerzo para lucir impecable en todos los compromisos sociales que naturalmente surgen en estas fechas.

La elección de las piezas adecuadas es una labor que requiere de un alto grado de sensibilidad estética y creativa, para no caer en los excesos ni en la extrema escasez de estos elementos que llevan un look al siguiente nivel. Cuando se incurre en la “sobreaccesorización”, el resultado puede ser una apariencia que llega a cansar la vista de quienes te contemplan, e inmediatamente se piensa que eres de aquellas que necesita hacer un esfuerzo extremo para poder lucir bien (lo consigas o no).

Por su lado, cuando se utilizan muy pocos o nada de accesorios, puedes ser percibida como una persona que aún cuando porte la ropa adecuada, no llega al punto de destacar de la mejor manera; proyectas la imagen de alguien un tanto despreocupado.

El punto ideal se alcanza con aquellos accesorios que armonizan a la perfección con la vestimenta seleccionada. Es fundamental buscar el equilibrio perfecto entre las formas, los materiales y la cantidad de piezas. Si la vestimenta presenta muchos detalles, opta por utilizar aquellos elementos discretos que apenas le den un pequeño toque de brillo o maticen el excedente que la ropa contenga en sí misma.

No es aconsejable llevar todos los accesorios en un mismo outifit: aretes, anillos, collares, brazaletes, etc. Debes tomar en cuenta que, por ejemplo, si llevas un pronunciado escote, este representa un espacio perfecto para colocar una pieza llamativa, pero que prácticamente con eso es suficiente, lo demás debe ser muy pequeño o inexistente; considera hasta dónde es necesario que utilices algún otro elemento. No busques que existan demasiados puntos focales en tu imagen.

Por último, el bolso es un accesorio indispensable, el cual debe ser de calidad y también es necesario que te brinde practicidad para llevar todo lo que vayas a necesitar en cualquier ocasión. Es innegable que cuando es una pieza muy bien construida y con los mejores materiales, podrás hacer un buen uso de él y siempre lucirá perfecto.

Sin embargo, no todo se reduce a la combinación de los accesorios ideales con tu ropa, ya que lo más importante es el cómo portarás estas piezas. Tu actitud siempre será la base de todo outfit, ese garbo con el que seas capaz de proyectar una imagen fuerte, segura, elegante y, al mismo tiempo, muy amigable, porque tu mejor accesorio es tu personalidad…

Fotos: Rubén de León / Estilismo: Juan Pablo Santoyo / Modelo: Isabel

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