El camino hacia la salud

Todo el mundo sabe que la salud es necesaria para una vida plena. A menudo se ve como el bien supremo. Todos los esfuerzos están orientados a vivir del modo más sano posible y a vivir más años. Pero quien eleva la salud a la categoría suprema se arriesga a perderla.

A veces, ni siquiera cuando uno pone todos los medios para lograr la salud (alimentación sana, ejercicio diario, hábitos saludables, etc.); tiene seguridad de obtenerla. Para los médicos griegos la salud es el resultado de otros valores.

salud

La salud no es un bien al que tengamos derecho o algo que debamos obtener con seguridad por nuestros propios esfuerzos. Es siempre, en cualquier circunstancia, un regalo. Y en nuestra vida se pueden cruzar en cualquier momento inesperado la enfermedad y la experiencia de desdicha, debilidad e impotencia. “Quien se preocupa mucho por su salud la perderá pronto”, afirma el Talmud. La preocupación mata a las personas más fuertes.

Muchas personas buscan en cursos y libros sobre dietética el secreto de una alimentación correcta y un modo de vida sano. Pero también podríamos decir, como Platón, que la búsqueda permanente de la felicidad produce infelicidad. El esfuerzo por estar siempre saludables ha de ser moderado. Siempre hay que contar con la posibilidad de encontrar la enfermedad en nuestra vida, que a veces la infelicidad está en el camino de la felicidad, y la tristeza en el camino de la alegría. Sólo al tener presentes los dos polos, tendrás éxito en alcanzar la felicidad.

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¿Para qué? es la pregunta que requiere respuesta en el camino de la salud. ¿Para qué quiero estar sano? La respuesta le va sumar valor a nuestro bienestar, quitándole el vacío  y otorgándole propósito y plenitud a nuestra existencia. La enfermedad siempre que se nos presente también requerirá responder a la pregunta: ¿Qué sentido tiene estar enfermo? La respuesta hará que valoremos nuestra salud. La salud nos lleva a vivir plenamente cuando es el resultado de una enfermedad con sentido.

El sentido de la enfermedad le da más valor a nuestra salud. El sentido de nuestra salud le da más valor a nuestra vida. El sentido de la vida es lo que le da más valor a todos nuestros valores. 

La mejor medicina es un corazón alegre. Como dice la Biblia: El corazón alegre mejora la salud; el espíritu abatido seca los huesos.

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