Diseñadores icónicos de la industria del cine

Cuando vemos una película generalmente nos interesamos por la historia, los personajes o la música, pero existen muchos más detalles que apreciar dentro del séptimo arte; el vestuario, por ejemplo, es uno de los aspectos que puede saltar a la vista y que es esencial para una producción cinematográfica –tal es su importancia que los Academy Awards tienen una terna llamada Mejor Diseño de Vestuario– y es que la moda siempre ha estado estrechamente vinculada al glamoroso Hollywood, al cine y por supuesto al arte.

Estallaba la primera Guerra Mundial y los diseñadores de la época buscaban una tierra prometida para escapar de los horrores del conflicto bélico y, al mismo tiempo, rehacer sus vidas, tanto personal como profesionalmente. Hollywood se convirtió en ese refugio que les abrió las puertas para explotar su verdadero talento.

Madeleine Violet comenzó a experimentar muy acertadamente con el «corte al bies», enamorando y vistiendo –tanto fuera como dentro de la pantalla grande– a divas del cine como Marlene Dietrich y Greta Garbo; pero ella no fue la única que alcanzó la gloria gracias a sus creaciones: Alix Barton fue cobijada por la Metro Golden Meyer mientras que Edith Head trabajó para Universal y Paramount y obtuvo 35 nominaciones a los Oscar por Mejor Vestuario. Todas forjaron la base para que otros talentos pudieran llevar sus creaciones al séptimo arte.

Actualmente el premio de Mejor Vestuario en los Academy Award es una de las más peleadas debido a la gran técnica, diseño y esmero que los diseñadores ponen en cada atuendo. Estos son algunos de los más icónicos en los últimos 20 años.

Alexandra Byrne – Elizabeth: The Golden Age (2007)

Un largometraje basado en épocas pasadas requiere de un gran esfuerzo y mucha precisión histórica para lograr un vestuario ad hoc y creíble. Alexandra Byrne, logró reunir todas estas características para vestir a los actores de la película Elizabeth: The Golden Age. ¿El resultado? Maravillosos vestidos salidos de 1570 y un premio Oscar como mejor diseño de vestuario.

Para lograr el look de Elizabeth se requerían de 3 horas para personalizar a Cate Blanchett, incluyendo maquillaje y peluquería.

Milena Canonero – Marie Antoinette (2006)

Canonero es una de las diseñadoras de vestuario más importantes en toda la industria, por lo que Sofia Coppola no dudó en trabajar con la reconocida italiana y decidió integrarla al equipo que le daría vida a la galardonada Marie Antoinette. Al ser un filme que mezclaba la cultura pop con la Francia rococó de 1800, Milena mezcló los fastuosos diseños de la época con colores pasteles que en los 2006 estaban en tendencia.

Milena Canonero diseñó y confeccionó más de 60 trajes para que Kristen Dunst le diera vida a la reina más polémica de Francia.

Hubert de Givenchy – Breakfast at Tiffany’s (1961)

Quizá uno de los momentos más icónicos en el mundo de la moda contemporánea fue la escena de apertura de «Breakfast at Tiffany’s» donde la actriz Audrey Hepburn lució un vestido negro, mismo que pasó a la historia y se convirtió en uno de los orgullos más grandes de la marca Givenchy. Hubert Givenchy fue el encargado de crear las sobrias piezas que Holly Golightly viste mientras coquetea con Paul Varjak o se compromete con el adinerado José Pereira.

Givenchy realizó dos vestidos para la icónica escena, el original y otro modificado que cubría las piernas de la actriz, ya que era considerado más apropiado.

Patricia Field – The Devil Wears Prada (2006)

No hablar sobre moda cuando mencionamos a The Devil Wears Prada es casi un sacrilegio. En la historia del cine han ido y venido muchas producciones que hablan sobre la industria, pero ninguna ha sido tan emblemática como aquella dirigida por David Frankel; a la fecha es considerada una de las producciones más costosas en la parte de vestuario con un costo de más de un millón de dólares.

Patricia Field fue la encargada para vestir a todo el elenco. Para la diseñadora fue todo un reto ya que cada nueva escena requería más y más vestuario. Gracias a la buena relación que tiene con diseñadores de la industria, lograron conseguir abrigos, zapatillas y joyería, prestados o rentados por parte de Prada, Gucci, Yves Saint Laurent y otras marcas.

La película ha tenido un impacto tal en la industria que ha sido objeto de tesis en moda, publicidad y diseño.

Sandy Powell – Cenicienta (2015)

Uno de los liveaction más esperados por todos los amantes de las princesas de Disney no podía quedarse sin un vestuario digno de una verdadera princesa, por lo que el director Kenneth Branagh acudió a Sandy Powell, ganadora al Oscar de mejor vestuario por películas como Aviador, Shakespeare enamorado y La joven Victoria. El trabajo para esta película era tanto que la diseñadora comenzó a trabajar en el vestuario dos años antes de comenzar la filmación.

Pero la aclamada Powell no trabajaría sola, pues escogió como aliado a la firma Swarovski; a su lado, más de 1.7 millones de cristales fueron utilizados para darle vida, color y glamour a cada uno de los vestidos de Lady Tramaine, sus hijas Anastasia y Drizzela y Cenicienta.

Las zapatillas tienen un tacón de 15 cm y están revestidos por 221 capas de cristal azul Aurora Boreal.

Para las míticas zapatillas se requirió de un equipo de 8 personas y más de 150 horas de trabajo para realizar seis versiones distintas, todas en Swarovski; pero no solo los zapatos requirieron un trabajo monumental, el vestido que el Hada Madrina le da a Cenicienta fue confeccionado durante todo un mes.

El vestido de Cenicienta cuenta con 8 faldas, un corsé pintado a mano y una cola en la falda superior.

El vestuario que se utiliza para una producción cinematográfica no debe ser tomado a la ligera. Cada pieza confeccionada por los diseñadores tiene una historia que contar, es parte de ese momento trágico, feliz o aterrador que encarna cada actor y le ayuda a dar contexto y personalidad no solo a una escena, sino a toda la película. Al final se trata de ver más allá y dejarse sorprender por el arte del diseño de modas.

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