Críticas que construyen

Con las redes sociales, la crítica de moda ha llegado cada vez más lejos. Ya no se trata únicamente de los nombres más relevantes de la industria internacional, sino que nuestro atrevimiento ha traspasado los límites; ahora todos somos “conocedores”, y además tenemos la posibilidad de criticar, y no necesariamente de hacer una crítica formal.

Pareciera que el papel de Miranda Priestly fue asumido por muchos, y actualmente para hablar de moda es casi imperativo aderezarlo con ese temperamento mostrado por el personaje que encarnó Meryl Streep. El diablo viste de Prada amplió nuestra información, como público general, acerca de la moda pero también consiguió brindarnos un “modelo a seguir” que en muchos casos, nos ha hecho traspasar los límites del respeto e incluso la objetividad.

Hacer crítica de moda no se basa únicamente en hablar desde lo más profundo de nuestros sentimientos y necesidades de protagonismo. Por el contrario, tal protagonismo se gana con los años y el profesionalismo de cada uno desde sus lugares de trabajo, además de toda la preparación y seriedad que esto conlleva.

Hace poco, la reconocida experta en materia de moda Suzy Menkes escribió en la página de Vogue Paris que su filosofía es que cuando ve una colección que para ella es hermosa, la alaba cuando lo merece, trata de ofrecer una retroalimentación constructiva, no el odio. Benevolencia en lugar de hostilidad, análisis en lugar de reacción instintiva.

En cierta forma, Menkes se muestra muy en contra de estos personajes que hoy en día pululan por las redes sociales, y nos demuestra que no solamente siendo ofensivos es posible fijar un punto de vista respetable con respecto al trabajo de los demás. Pero también comenta que en la vida real esto ocurre raras veces, hay una especie de sentimiento familiar. Y no es extraño, porque sin la cadena de apoyo y el profesionalismo, no es posible desarrollar ningún sector productivo para conseguir el máximo beneficio para TODOS.

Igualmente menciona, según lo que entiendo en mi limitado francés: “Lo que parece triste, no es tanto golpear en repetidas ocasiones el hecho de que una persona no puede correr el riesgo de ser diferente; si él o ella quiere evitar ser puesto en la picota de las personalidades peor vestidas. Siempre he estado a favor de la diversidad en la moda, no de la dictadura; del júbilo, no de la malicia”.

Definitivamente, Menkes es de esos personajes que deben convertirse en nuestro modelo a seguir…

La industria ha estado llena de este tipo de situaciones, personajes y “venenos” (como dice Suzy) desde hace muchos años, pero es momento de empezar a limpiar el medio haciendo lo que debemos hacer: trabajar y trabajar.

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