Chocolate de mis amores

La cocina artesanal se ha puesto de moda y cercano el invierno quise compartir en este espacio una de mis grandes pasiones: la cocina. Explorando entre las recetas de mi abuela me encontré un apartado que dice: “Moliendas consentidoras”. No dudé ni un segundo para dar vuelta a la página y descubrir recetas escritas y descritas en las letras de la madre, de mi abuela, con anotaciones que facilitaban el proceso de elaboración del chocolate de mesa.

Entre tanto, me fascinó la historia del chocolate de mesa que es considerado un producto de la cocina mestiza. Mi bisabuela Lolita era originaria de Michoacán en donde el cacao se da casi de manera silvestre, sus recetas son verdaderos cuentos que resultan en platillos deliciosos. El chocolate como ella lo hacía era de la misma forma que lo hacía su madre y así sucesivamente ha pasado la receta de generación en generación por más de 200 años.Chocolate_2

De niña llegué a morder más de una tablilla de chocolate, todo en un acto travieso de asaltar la cocina; me causa gracia pero cuando somos niños vemos la cocina como un territorio por conquistar en nuestros juegos. El recuerdo movió todo mi espíritu de cocinera y puse manos a la obra, éste será el motor de la creación.

Compré mi metate en el mercado y lo curé con sal de mar y agua caliente, la mano del metate es rígida porque le falta uso. Los ingredientes son: cacao, piloncillo molido o azúcar, almendras fileteadas, canela, vainilla y anís estrella, estos deben ser lo primero que se pulverice en el metate. La anotación de la abuela dice: “Ten a la mano un pocillo con agua templada para dar unidad a la molienda”.

Lo primero que hay que hacer es tostar las semillas de cacao, déjalas enfriar y después retira la cascarilla con la mano. Verás que desde el primer momento que has tostado el cacao tu cocina se impregna a este deliciosa esencia.

Entonces vamos al metate. En el recetario dice: “Coloca una vela debajo del metate para darle calor y lograr mejores resultados”, yo usé un tealight porque mi metate es pequeño. Poco a poco con movimientos repetitivos tenemos que ir moliendo y mezclando el cacao con el azúcar y las almendras, en este proceso te estarás familiarizando con las texturas, no te limites y agrega agua a la pasta para que los ingredientes se integren a la perfección; en la mano del metate podrás sentir la pasión de tus ancestros a la hora de preparar estas delicias de la cocina.

Ya que todo está bien molido y mezclado, agrega las especias molidas de un inicio y continúa moliendo. Está lista la pasta de chocolate, ahora colócala en una charola y extiéndela para darle forma y déjala secar. Esta delicia quedará lista en unas horas y es un detalle ideal para consentir a nuestros seres queridos.

Para mí el chocolate siempre fue un regalo para consentirme, un tesoro robado de las conquistas de la cocina.Chocolate_1

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