Carlos Amorales: La vida en los pliegues

Con su proyecto, el artista representa a México en la 57 Bienal de Venecia. Su provocación nos emplaza a volver al arte y a pensar esta realidad desbordante desde otro lugar

Hay algo de desconcertante en cada obra de Carlos Amorales (Ciudad de México, 1970). No es un artista de un vistazo. En algún momento fue un luchador (con todo y máscara) que iba contra sí mismo (Amorales vs. Amorales), creó un sistema de imágenes reproducibles hasta el infinito en múltiples composiciones (Archivo líquido), inventó una disquera (Nuevos Ricos) que abandonó el juego y se salió de control para volverse real, cambió la tipografía de Casa del Lago en Chapultepec (Gravedad) para volver sus comunicaciones ilegibles y confundir a todo aquél que cruzara el Paseo de la Reforma […].

Sigue leyendo.

  • Comparte en:

Comments are closed.