Así muere la patria

“Se censura, se modifica, se controla,
se previene, pero no se puede suprimir.
La escritura tiene la misma condición
que la enfermedad: es inevitable”.

Alberto Barrera Tyszka
Patria o muerte (2015)

 

 

A propósito del desorden que reina en Venezuela, Sony produjo una serie basada en la vida de Hugo Chávez: El Comandante. Fue grabada en Colombia y salió al aire a principios de este año, el 30 de enero.

Vimos, mi marido y yo, los sesenta capítulos con una mezcla de incredulidad y zozobra, en la que no cabía esperar nada nuevo, pues desde marzo de 2013 la realidad nos spoileó el final. Pero la intimidad y los detalles allí plasmados nos hicieron rehenes voluntarios: cinco noches por semana, de 10 a 11 pm.

Cuando la transmisión concluyó, sabía yo mucho de Chávez y poco del día a día de su mentado pueblo. Picada entonces por la curiosidad, leí turbada, en menos de dos días, Patria o muerte de Alberto Barrera Tyszka. Una novela adictiva y devastadora cuyo tema es la Venezuela del moribundo comandante, y que en septiembre de 2015 ganó el XI Premio Tusquets Editores de Novela.

 

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Como si fuese una historia de Lemony Snicket, nos toca asumir que nada de lo que ahí se lea puede acabar bien. Sin embargo, la narración eléctrica de Barrera Tyszka no hace más que apremiar la mirada y atizar el morbo.

Sucede en Caracas. Los protagonistas son ciudadanos comunes: el doctor Sanabria, de alma opositora y hermano chavista. Tatiana y Fredy, una pareja azotada por el desempleo. Y María, la niña cuya madre decide autoexiliarse en un apartamento para huir de la tremenda inseguridad.

Es a través de estos personajes que el autor cuenta a pie juntillas el desgaste, la angustia y la desesperación que se derrumba sobre los venezolanos cuando su presidente, Hugo Rafael Chávez Frías, les habla de su enfermedad: tiene cáncer.

El país entero se acostumbró a girar en torno a esa figura carismática y autoritaria que ahora se pierde entre las sombras de diagnósticos confusos y obstinadas campañas electorales.

Mientras la metástasis se instala en el cuerpo de Chávez, su mandato carcome al pueblo de Venezuela. Sanabria tiene que enfrentar a su propia sangre por diferencias políticas graves. María ve cosas que nadie debe ver, mucho menos a los nueve años. Y Fredy pone en juego vida y familia para sobrevivir. Al diablo se fue todo y aún no regresa. “Esperar es enloquecer”.

Quienquiera que se pregunte cómo empezó la debacle venezolana, hará bien en sumergirse dentro de Patria o muerte. Nadar en aquel abismo siniestro que Barrera Tyszka –también autor de la biografía Hugo Chávez sin uniforme– documentó con escalofriante fidelidad, porque al final son estas las historias que permanecen “por ahora y para siempre”.

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