Antigua hacienda de san antonio: lujo bajo el volcán

Por: María de la Campana

La Hacienda de San Antonio es uno lugar colmado de exclusividad, con un sinfín de detalles que hacen de nuestra visita una experiencia de descanso sin precedentes.

La hacienda es un paraíso desde el primer contacto, es imposible no sentirse transportado a otra época con la visión puesta en la construcción, y al fondo el cuadro se complementa con las vistas a los espléndidos jardines y el colosal volcán.WEEKEND1

Una vez dentro de la finca se puede disfrutar de las estancias comunes; para empezar vamos a hacer un brindis para disfrutar la tarde y abrir el apetito antes de comer, sin dudas este es uno de los rituales predilectos que se realizan en Yellow bar; mientras que quienes buscan un momento de silencio pueden refugiarse en la biblioteca y tomar un respiro lejos de las miradas curiosas –lo prefiero antes de continuar-.

Descubrimientos inesperados

WEEKEND2Voy al encuentro de la que será mi habitación por un fin de semana y entre tanto me detengo a admirar la decoración, típica, mexicana pero sobre todo con una calidez especial que me hace sentir en casa, es claro que fue diseñada de forma personalizada e individual, lo mismo que las otras 21 habitaciones de la propiedad.

El descanso es uno de los privilegios que vengo a buscar en este viaje y hasta el momento ya me siento en ese proceso de renovación, después de un refrescante chapuzón en la magnífica alberca.

Lo que me trajo hasta este lugar es mi gran pasión por la comida y el café. Por lo que de primera instancia les recomiendo darse una vuelta para disfrutar de el arte culinario que se realiza en su restaurante que ha ido armando su menú con el talento de varios chefs internacionales. Este es uno de los primeros hoteles que elabora sus alimentos con productos orgánicos, lo que definitivamente los sitúa en un apartado especial dentro de la hotelería, incluso de la selección boutique. Los productos orgánicos son producidos en el rancho El Jabalí, en donde también han ubicado un pequeño beneficio de café y una fábrica de quesos.
Está por demás decirles que el menú es una experiencia que me arrebató el corazón y las palabras, me quedo con los tacos de lechuga con queso ricotta y la pechuga, aunque es indispensable consultar al chef para hacer una elección especial.

La fascinante historia

WEEKEND3En sus orígenes fue una finca cafetalera fundada en 1890. Ésta es una de las propiedades más cercanas al Volcán de Fuego de Colima. La hacienda lleva el nombre de San Antonio, ya que en 1913 una erupción amenazó la producción del grano y a la propiedad misma. Como ambos se salvaron, doña Clotilde, esposa de Arnoldo Vogel, fundador, ordenó construir una capilla que se comunicara con la casa principal y se la dedicó a San Antonio.

A la fecha se siembra café y la cosecha se recoge a mano entre diciembre y mayo, y se procesa en un pequeño beneficio ubicado en el rancho El Jabalí.

De este viaje me quedo con agradables sorpresas, mientras yo estaba de paso con sed de conocimiento cafetalero y sustentabilidad, puedo decir que en Hacienda San Antonio descubrí los masajes relajantes y aprendí que los quesos son un tesoro aún por descubrir en tierras mexicanas. Aquí es posible transformar el ritmo citadino en una vida campirana con toda elegancia.

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¡No te lo puedes perder!
1. Paseo a caballo por el camino de bambúes
2. Recorrido por el rancho “El Jabalí” y el beneficio de café
3. Nado en la espléndida alberca de 34 metros cuadrados

haciendadesanantonio.com

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